martes, 6 de diciembre de 2011

La alcahuetería en la novela sentimental del siglo XVI presentado en La celestina de Fernando de Rojas ---> TL? (9)


La alcahuetería fue uno de los oficios más comunes en el siglo XVI, donde una persona, en su mayoría mujer, ayudaba a los enamorados en cuestión. Este además era el segundo oficio más viejo, tomado por delante: La prostitución. La gente creía que las alcahuetas eran un mal para la sociedad, pues fomentaban el adulterio y la prostitución de las mujeres ingenuas que se dejaban engañar torpemente por una mujer así.

Existían también dos tipos de alcahuetas: Las que tenían algún vínculo con el amante y le tenían tanto respeto que guardaban sus secretos y las profesionales relacionadas con las prostitutas. La alcahueta descrita en La celestina además de trabajar de esta manera también tenía otras formas de subsistir, entre ellas, como la describió Fernando de Rojas:

Ella tenía seis oficios, conviene saber: lavandera, perfumera, maestra de hacer afeites y de hacer virgos, alcahueta y un poquito hechicera. El primer oficio era cobertura de los otros, so color del cual muchas mozas de estos sirvientes entraban en su casa a labrarse y a labrar camisas y gorgueras y otras muchas cosas.

La fachada que ella proyectaba era el de una “simple” dama, por lo cual le daban siempre la entrada a cualquier sitio, donde está lograba hacer de sus “trabajos”. Los lugares predilectos de este tipo de mujer eran las iglesias y plazas. Los favores ofrecidos eran muy buen remunerados y eso provocaba que lo que hiciera se pudiera catalogar como un oficio.

Celestina tenía una manera muy ingeniosa de envolver a las personas, por eso siempre consiguió lo que se propuso. Además ella tenía a sus fieles seguidores que le cuidaban la espalda por si sucedía algún accidente. Ella pese a ser una persona de la clase social más baja, tenía muy claro el resguardar los secretos de la gente que pedía sus favores. Porque el guardarlos quizás era su carta segura para seguir con sus servicios.

...- Asaz era amiga de estudiantes y despenseros y mozos de abades. A éstos vendía ella aquella sangre inocente de las cuitadillas,....

Fernando de Rojas con esta comedia, o tragicomedia como suele conocerse también, trato de mostrarle al mundo su punto de vista de las alcahuetas, de cómo estas existían y se manejaban entre el pueblo. La manera tan particular de obtener ganancias de los amantes en desgracia para su propia beneficencia. Celestina era la prueba de ello, donde en la historia se confabula con Sempronio.

-Así es. Calisto arde en amores de Melibea. De ti y de mí tiene necesidad. Pues juntos nos ha menester, juntos nos aprovechemos. Que conocer el tiempo y usar el hombre de la oportunidad hace los hombres prósperos.

La cita anterior es del momento en que Sempronio va en búsqueda de Celestina para informarle del nuevo trabajo que su amo Calisto le ha encomendado. El amor profesado por Calisto era tan grande que la vieja alcahueta y el ambicioso criado no pudieron desaprovechar la oportunidad de sacarle ventaja a tan débil hombre, al plan también se les unió Pármeno. El amor de Calisto termino desencadenando la tragedia de los demás.

La otra persona afectada en esta historia fue Melibea, pues tal fue su ingenuidad que cree las palabras de la alcahueta, se enamora perdidamente de Calisto y sufre su perdida:

¡Oh desconsolada de mí! ¿Qué es esto? ¿Qué puede ser tan áspero acontecimiento como oigo? Ayúdame a subir, Lucrecia, por estas paredes; veré mi dolor; si no, hundiré con alaridos la casa de mi padre. ¡Mi bien y placer, todo es ido en humo! ¡Mi alegría es perdida! ¡Consumiose mi gloria! 

La ambición de Celestina, Sempronio y Pármeno fue muy grande, por eso mismo esa ambición no iba a terminar bien. Aunque su final no fue muy predecible, pues no se podía saber que los criados tuvieran otros planes ocultos y con esto decidieran cruelmente matar a Celestina. El destino de las alcahuetas como relata la historia nunca fue bueno, ya que en la Edad Media se castigaba por partes iguales a los pecadores y a los que ayudaban al mismo adulterio.

La forma de trabajar de las alcahuetas siempre era deshonesta y fuera de la ley, Celestina entre ellas ¿Su salvación? Ella casi siempre trabajaba con las más altas castas y eso hacía que se sentíera impune ante la justicia. Pero la justicia de todas formas le llego muy pronto de la mano de sus ayudantes, porque quien hace el mal nunca trae nada bueno con ello. Y de la misma manera Sempronio y Pármeno acabaron con las manos vacías y huyendo de la justicia.

Saltemos de estas ventanas. No muramos en poder de justicia.


El amor en esta historia no llego a triunfar, pues las circunstancias en las que se vio involucrada nunca fueron favorables. El uso de una alcahueta ambiciosa y dos criados fue una manera incorrecta de comenzar un romance, mas eso lo desconocieron Calisto y Melibea, los mayores afectados en toda la novela, donde por artimañas de Celestina su final fue tan trágico como el de Romeo y Julieta.

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